The London Content Strategy Meetup

Podría decir que vengo del futuro. Pero no, no voy a ser tan necia.

La avalancha londinense pasó, y dejó miles de enseñanzas. Algunas ya en primer plano, otras que todavía les faltará maduración para ser descubiertas. Lo cierto es que no hay dudas de que viajar abre la cabeza, y está en uno mantener las cosas así durante el tiempo necesario para seguir pensando, aprendiendo y creando cosas nuevas.

Asistir a este Meetup significó dejar a mi hijo de un año y medio -todavía adaptándose al viaje- con su abuela jugando en la bañera del hotel con unos patitos de hule comprados en Harrods. SIN EL iPAD -chupete electrónico efectivísimo-. Si hay madres leyendo, sobre todo primerizas, entenderán que salir de eso a tomarte un subte que nunca en la vida te tomaste, hacia un lugar que nunca fuiste, volver de una forma que nunca probaste, a una hora que desconocés, sin saber si le llegan los mensajes al celular a tu vieja, entre otras cosas, implica salir histérica.

Jugué bien con el iPad, igualmente, porque pude escuchar Blur (oh, yes). Salí (tarde) rezando, me calcé los auriculares y apunté a la estación de Russel Square. Iba a llegar rapidísimo, así que podía elegir una sola canción. Sola, en Londres, en el subte, a punto de conocer gente nueva. Ameritaba que esa canción fuera The Universal.

Cuando bajé en Kings Cross, tenía que: 1) Correr. 2) Preguntar dónde quedaba el bar donde se hacía el evento (kamikaze style). 3) Llegar. Temprano. Creo que fui la única desaforada en horario pico corriendo con una sonrisa fuera de escala en la cara, mientras Damon me cantaba que "it really, really, really could happen". Iba a necesitar unas cervezas.

 

Cómo setear el tono de un evento de Content Strategy

Con cervezas, claramente. Y con buenos anfitriones. De esto sabe (y mucho) Jonathan Kahn, uno de los organizadores. Su consejo principal fue: Tenemos una asistente que vino de Vancouver, y otra asistente que vino desde Buenos Aires. Mantengamos la mente abierta y escuchemos sin juzgar las experiencias de todos en contexto, porque nos pueden enseñar mucho.

Lo que dije

El evento estuvo organizado en dos partes. La primera, de charlas. La segunda, una especie de Speed Dating donde rotamos en equipos por 4 estaciones donde supuestamente íbamos a hacer ejercicios distintos.

Finalmente en todas las estaciones terminamos hablando de qué problemas estábamos enfrentando en nuestra profesión o en nuestros trabajos. Casi todos coincidíamos en que la dificultad más grande residía en defender la actividad ante otros. Explicarle nuestra visión a clientes potenciales. Definir nuestra tarea a los CEOs. Defender nuestros objetivos de los arquitectos de información, los UXers, diseñadores, programadores, etc.

En la descripción de los problemas se descubría lo complejizado que ya está el área de Content Strategy en Inglaterra, Estados Unidos, Canadá. Pero el problema subyacente creo que era común a todos los que estábamos presentes: El contenido bien hecho es invisible. Es como la buena tipografía: Se lee mejor, cansa menos la vista, se entiende mejor el tono o el género o la temporalidad de lo que se está leyendo. Pero nunca nos enteramos cómo pasa todo eso.

Elegí contar una anécdota bien conu. Ainsori. Conté que en el tren, una vuelta un vendedor estaba ofreciendo unos Cursos de Electrónica, Carpintería, Plomería. ¿Te daba un voucher? No. ¿Representaba alguna Escuela Técnica? No. Nada de eso. El tipo vendía cursos bajados de internet, grabados en un CD. ESO es contenido. La combinación contenido + soporte + estrategia era impecable. ¿Porque no vamos a creer que Content Strategy es una dama que sólo se sienta a tomar el té en un jardín inglés, no? Estaríamos dejando un universo enorme afuera.

En próximos posts les contaré sobre Lo que escuché, la primera parte de charlas, que no tiene desperdicio :)